Búsqueda blog.com.es

Archivos de: Agosto 2007

EN BERMUDAS

por amagomis @ 2007-08-23 - 15:24:52

null

Hay que reconocer que las mujeres están estupendas de todas las maneras, pongan lo que se pongan y quiten lo que se quiten. Pero los hombres, en general, no pasamos la prueba de las bermudas. Esos pantaloncitos veraniegos que nos retrotraen a la niñez y que nos empeñamos en ponernos para estar más frescos y cómodos. Cada vez que veo a un tipo en bermudas, con las canillas al aire, no puedo menos que imaginarlo disfrazado de estudiante de primaria, con un balón bajo el brazo y mordiendo un bocadillo de chocolate. Pero la edad no perdona y quien se empeña en ser niño no siéndolo acaba haciendo el ridículo. Los pantalones cortos no le sientan bien ni a Brad Pitt. A unos porque tienen demasiado desarrollados los gemelos de hacer el tonto en el gimnasio intentando parecerse a Arnold Schwarzenegger, y a otros porque tenemos menos chicha que Stan Laurel. Lo cierto es que dicha prenda supone una cura de humildad para nuestro ego masculino. Y no se libra nadie. He visto fotos de ministros, intelectuales, artistas, jueces y famosos en general que daba pena verlos de esa guisa veraniega. Incluso los futbolistas, cuando no están de servicio, dando patadas al aire y fallando goles, quedan fuera de tono ataviados con calzones. Zapatero Presidente en bermudas provocaría más carcajadas que votos.
Sin embargo, el iluso empeño de los hombres sigue siendo soñarse en Hawai, con camisa de flores, pantaloncitos de niño, un daiquiri en la mano y rodeados de nativas. Y como lo de Hawai queda muy lejos, los camareros ya no sirven daiquiris y las nativas están carísimas, se conforman con la camisa y el pantaloncito. Pero ya dijo Calderón que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son. Un hombre en bermudas es puro realismo mágico, toda la crudeza de la vida escondida tras la estampa de una estética disparatada, que nos distrae de nuestra propia verdad. Yo no puedo tomarme en serio a un tipo serio en bermudas. ¿Se imaginan al juez Garzón con pantaloncito de primaria haciendo desfilar a todos los colaboradores de ETA, también con pantaloncito, por la Audiencia Nacional? ¿Se imaginan una sesión del Parlamento con todos los diputados enseñando los pelos de las piernas y las huesudas rodillas mientras debaten sobre el estado de la nación? O peor aún es, quizás, imaginarnos a Ibarretxe, ya digo que en pololos, mostrando al mundo entero su plan. Hay cosas que no pueden ser por mucho que los modistos se empeñen. Las bermudas convierten a los hombres en hombrecitos.
Con pantalones cortos parecemos criaturas grandes que no han aprendido a asimilar su edad y comprender que el tiempo transcurre inexorable. Parecemos seres sin evolucionar, dinosaurios de la infancia, fósiles de la inocencia. Y lo peor de todo es cuando tu pareja te anima a que te los pongas, y luego va unos metros por detrás, riéndose por dentro.

Amado Gómez Ugarte